como usar la música como estrategia de neuromarketing para tu marca

Cómo usar la música como estrategia de neuromarketing para tu marca

La música como estrategia de Neuromarketing para mejorar tu marca

 

¡Bienvenido de nuevo!

Como ya sabrás, para mi la música es algo esencial. De hecho, es algo que me acompaña durante la mayor parte del día y que creo que puede ser muy eficaz a la hora de ayudarnos a gestionar nuestro estado de ánimo.

Hoy quiero hablarte sobre cómo usar la música como estrategia de neuromarketing para mejorar tu marca. Y vas a ver cómo, un elemento tan sencillo, puede ser determinante para que compren tu producto.

En este post vamos a abordar cómo percibimos la música a nivel cerebral, cuáles son las áreas que se ven afectadas por la misma y cómo podemos aprovecharla para nuestra estrategia de marketing.

¿Te apuntas? Pues no te pierdas detalle 😉

 

La música y su importancia en el funcionamiento cerebral:

 

La música expresa lo que no puede ser dicho y aquello sobre lo que es imposible permanecer en silencio

 

¿Cuantas veces te has encontrado en una situación en la cual una canción te ha evocado sentimientos positivos o negativos? No creo que sea la primera vez que escuchar ciertas melodías te pone los pelos de punta o te incita a llorar, ¿o no es así?

Pero, para muestra un botón, quiero dejarte dos canciones bastante conocidas para que reflexionemos juntos al respecto:

 

Pachelbel – Canon in D Major:

 

 

 

Max Richter – On the Nature of Daylight:

 

Antes de continuar leyendo contesta a esta pregunta, ¿que sentimientos te ha transmitido la primera canción? ¿Y la segunda?

Quizás no sepas definir muy bien las emociones que te han transmitido como tal. Pero lo más probable es que la primera melodía la hayas asociado con sensaciones más positivas (en parte también porque suele usarse en muchas ceremonias de boda). Mientras que la segunda es probable que te haya generado sentimientos más cercanos a la nostalgia. ¿No es así?

Es impresionante ver cómo algo tan sencillo como una canción puede cambiar algo tan complejo como son las emociones. Porque te puede confirmar que, a nivel cerebral, este tipo de sensaciones son bastante complejas de estudiar y también de entender.

 

¿Cual es el origen evolutivo de la música?

 

Pero, el hecho de que pueda producirnos estas sensaciones no es algo casual. Porque, ¿sabes que realmente la música tiene un origen evolutivo? Lo cierto es que, según ciertos estudios, parece ser que el propósito final de la música es el de poder comunicarnos con nuestros semejantes de una manera más armoniosa.

 

Los patrones de la música y de todas las artes son las claves del aprendizaje” – Platón

 

Es decir, el establecer ritmos, hace que nos acerquemos a otras personas y generemos vínculos sociales. Y, como ya habrás visto a lo largo de tu vida, este tipo de vínculos son los que nos permiten llevar una vida satisfactoria plena. Ya que, sin el poder de un grupo, los seres humanos no seríamos lo que llegamos a ser.

Siendo un poco más objetivos, y como vas a ver más adelante, la música activa ciertas zonas en nuestro cerebro que están relacionadas con el control y la ejecución de movimientos. Esto implica que la música nos ayuda a movernos de manera coordinada con nuestros semejantes. Lo cual implicaría una ventaja evolutiva al actuar en grupo.

 

 

Pero, ¿cómo influye la música en nuestro cerebro?

 

Pero, aparte de las sensaciones más o menos positivas que te puedan producir la música cuando la escuchas. De ese hormigueo que despierta en tu interior, o de la piel de gallina… ¿sabrías decirme cuales son los beneficios que nos aporta a nivel cerebral la música?

No sé si te lo has planteado alguna vez pero, el hecho de que la música se utilice en diversas terapias, no es casualidad. De hecho, cada vez son más los estudios que optan por incluir este tipo de estrategias para mejorar ciertas disfunciones que, de otra manera, no se pueden tratar.

A continuación quiero hablarte de los cambios que puede producir la música en nuestro cerebro y de la plasticidad cerebral. Siendo esta última clave para los nuevos aprendizajes.

 

     Neuroplasticidad cerebral:

 

Debes saber que se ha demostrado que la música tiene la posibilidad de generar neuroplasticidad. Y es posible que estés pensando… ¿Neuro..  qué? Esto significa que, gracias a la música, es posible la creación de nuevas conexiones nerviosas a nivel cerebral.

De hecho, se han realizado diversos estudios con niños pequeños que han demostrado que el escuchar música genera nuevas conexiones a nivel neuronal.

Pero, si estás interesado en saber un poco más sobre la neuroplasticidad cerebral, quizás te apetezca echarle un ojo a este vídeo 😉

 

 

     ¿Que cambios produce la música en nuestro cerebro?

 

No obstante, además de todo lo que te he contado arriba, se ha visto que el hecho de escuchar música produce otros cambios a nivel cerebral:

 

   Cuando escuchamos melodías se produce la activación en nuestro cerebro de áreas relacionadas con el aprendizaje.

Esto implica que será más sencillo que aprendamos y memoricemos algo si va acompañado de música.

¿Nunca te fijaste que en el colegio memorizabas mejor aquello que tenía cierta melodía como, por ejemplo, la tabla de multiplicar?

   También se produce la activación de las neuronas espejo. Que, como ya te comenté en este post, son las encargadas de la imitación y la empatía.

Como ves, esto esta relacionado con la idea de unirnos a nuestros semejantes que te he comentado más arriba.

Las emociones que muchas veces te produce el estar en un concierto o cualquier otro evento con música te acercan a las personas que comparten esos mismos gustos.

   Finalmente, te diré que la música activa también los centros de recompensa del cerebro. Este circuito produce dopamina en nuestro cerebro, que es el neurotransmisor que nos produce sensaciones placenteras.

Como vas a ver a continuación, la dopamina es la encargada de mejorar muchos de nuestros procesos cerebrales.

 

Funcionamiento cerebral: los neurotransmisores, el sistema límbico y el circuito de recompensa cerebral:

 

Pero, vamos a entrar un poco más en materia y a conocer más a fondo como funciona el cerebro. Para ello, a continuación quiero hablarte brevemente sobre las sustancias que operan en nuestro cerebro para que éste funcione correctamente: los neurotransmisores.

Además, también conocerás el funcionamiento del sistema límbico y los circuitos de recompensa cerebrales. Ambos son claves para que percibas la música de la manera que lo haces.

 

     ¿Que son los neurotransmisores?

 

Por si no lo tienes muy claro, te diré que los neurotransmisores son las sustancias químicas que nos ayudan a funcionar correctamente y regulan el equilibrio de nuestro cerebro.

Es decir, son las sustancias que favorecen que muchos de nuestros procesos psicológicos se produzcan de manera correcta. Esto implica que, un déficit o exceso de los mismos, puede dar lugar a desequilibrios. Lo cual suele conocerse comunmente como trastornos psicológicos (depresión, ansiedad, etc…)

Dentro de la amplia gama de neurotransmisores que podemos encontrar, están las catecolaminas. Este grupo está formado por la adrenalina, la noradrenalina y la dopamina). A continuación te dejo un breve cuadro resumen:

 

 

Como puedes ver, las sustancias que se engloban dentro de esta denominación son aquellas que preparan al cuerpo para la “lucha” o para la huida. Es decir, activan tu organismo por si tiene que actuar contra algún peligro.

Pero tu te estarás preguntando… ¿que tiene que ver esto con la música? Todo lo que te he comentado hasta ahora viene a decirte que la música produce una activación fisiológica natural en nuestro organismo.

Y que podemos aprovechar esta activación fisiológica natural a la hora de vender un producto. Porque, como ya sabes, si nuestros clientes se encuentran más “activos” tendrán mayor predisposición para comprar.

 

     El sistema límbico

 

Hasta ahora hemos repasado parte del funcionamiento cerebral pero ahora me toca presentarte a uno de los grandes protagonistas: el sistema límbico.

Este sistema está compuesto por diversas estructuras cerebrales (ínsula, amígdala, etc.. ) y tiene un especial interés ya que es el encargado de regular las emociones.

Es decir, gracias a este sistema podemos interpretar la información que nos rodea dotándola de un significado emocional. 

 



Es, por llamarlo de alguna manera, nuestro “centro del placer”. El que nos dice si algo nos gusta, si nos desagrada, si nos da pena, etc…. Por lo tanto, para según que cosas lo importante es tenerlo contento 😉

No voy a profundizar mucho más sobre éste sistema pero, si quieres conocerlo más en detalle, puedes ver este breve vídeo:

 

     ¿Cuales son los centros de recompensa del cerebro?

 

Pero te estarás preguntando…. ¿que es esto de los centros de recompensa del cerebro? ¿Y que tienen que ver con lo que me ha contado antes Salima?

Pues tienen mucha más relación de la que parece. Y es que, parte del sistema límbico se ve afectado cuando se activa el circuito de recompensa del cerebro.

Pero, ¿cuando se activan estos circuitos? Te diré que suelen activarse ante situaciones que nos gustan o que nos producen lo que, comunmente, se conocería como “placer”. Produciendo, con su activación, la segregación de del neurotransmisor que hemos visto antes llamado dopamina.

 

Como puedes ver, la dopamina es una de las sustancias que produce mayor activación a nivel cerebral. Y termina provocándonos sensaciones placenteras.

Pero, ¿para que nos sirve esto? La respuesta es muy sencilla: para consolidar comportamientos.

Cuando el circuito de recompensa del cerebro se activa se produce una sensación de bienestar y placer en nuestro cerebro. Un “cosquilleo” que nos hace querer repetir ese comportamiento.

 

     ¿Cuales son las características del circuito de recompensa cerebral?

 

Con el objetivo de que puedas conocer un poco mejor este circuito. A continuación voy a comentarte cuales son sus características principales:

 

   Como te he comentado arriba, su activación produce bienestar a nivel cerebral. Esto implica que, cuanto más se active este sistema, mejor nos encontraremos también a nivel anímico.

   Este circuito tiene una función adaptativa. De hecho, nos ayuda a repetir aquellos comportamientos que son placenteros.

   Puede activarse con una simple idea o con un comportamiento como escuchar música, ir de compras, etc…
Es decir, no es necesario que se produzca una conducta demasiado compleja para que este sistema se active. Muchas veces una simple idea o pensamiento puede producir la liberación de dopamina en nuestro sistema cerebral.

   El principal neurotransmisor que se libera es la dopamina. Aunque debes tener en cuenta que la dopamina no es el único neurotransmisor que produce la activación de este sistema.

 

En la siguiente imagen te dejo las distintas partes cerebrales que forman parte del circuito de recompensa del cerebro:

 

como utilizar la musica como estrategia de neuromarketing

Las flechas en rosa indican el recorrido que realiza la dopamina dentro de los circuitos de recompensa del cerebro. Las áreas del cerebro que más afectadas se ven son:

   Área tegmental ventral: esta relacionada con la obtención de placer.

   Núcleo accumbens: también esta relacionado con la obtención de placer y tiene conexiones con la amígdala, que es la encarga de regular las emociones.

   Cortex prefrontal: es la parte del cerebro relacionada con razonamiento y la planificación.

 

¿Cómo percibimos la música a nivel físico?

 

Pero, igual de importante que es saber cómo percibe la música nuestro cerebro, lo es conocer el “recorrido” que hace a nivel físico. Así que voy a contarte brevemente cual es:

Lo primero que hacen los sonidos es impactar en tu oído para luego transmitirse al tronco cerebral y de ahí a la corteza auditiva primaria.

Los distintos impulsos que produce la música viajan a distintas redes distribuidas por tu cerebro que son claves para la percepción musical. Una de las partes que se ve afectada es la memoria y, de hecho, se ha visto que la respuesta cerebral a los sonidos musicales que ya conocemos es distinta que la existente hacia lo sonidos nuevos.

¿Te suena de algo? Si, como ya te he contado mas de una vez, preferimos las cosas conocidas. Por eso nuestro cerebro busca en la base de datos y emitirá una respuesta distinta hacia aquellos sonidos que le resulten familiares.

 

¿Cual es la relación de la música y las emociones?

 

Entonces, ahora que ya conocemos cómo pasa la música por nuestra cabeza, debemos plantearnos otro tipo de preguntas. Por ejemplo, ¿Cual es la relación que tiene la música con nuestras emociones? ¿Por qué tienen esa capacidad para modular nuestros estados anímicos?

La música es la taquigrafía de la emoción” – Leon Tolstoi

Te diré que la música puede modular las emociones mejor que el lenguaje. Y, además, puede generar un estado fisiológico específico.

Por otro lado, se ha comprobado que solemos responder de manera similar a las distintas melodías. Pero, mejor pongamos otro ejemplo. ¿Cómo catalogarías esta canción?

 

 

Si hiciéramos una encuesta lo más probable es que todo el mundo la catalogara como “alegre”.
Lo cual implica que percibimos de una manera muy similar los sonidos. A pesar de las diferencias individuales existentes en todos los seres humanos a la hora de percibir su entorno.

¿Y a nivel práctico? ¿Cómo aprovechamos esto? La respuesta clara es que podemos elegir melodías alegres para despertar sensaciones de bienestar.

Por qué, ¿tu no prefieres aquellos productos que te hacen sentir bien? Evidentemente si.

El ser humano es hedonista por naturaleza. Y ello implica que tendemos a acercarnos a aquello que nos produce placer y limitar lo que nos provoca dolor.

 

 

 

 

Memoria sensorial: el uso de la música para que nuestro producto se recuerde

 

Hasta ahora ya tenemos una base interesante, pero es importante que vayamos un paso más allá. Por eso vamos a relacionar todo lo que hemos estado viendo hasta ahora con el funcionamiento de nuestra memoria, el proceso “top” cerebral.

Como recordarás del post en el cual te hablaba del funcionamiento de la memoria, uno de los almacenes responsables de guardar la información que vamos recogiendo de nuestro entorno, es la memoria sensorial.

 

 

Este almacén, pese a ser de muy corta duración, puede tener un gran impacto en nuestro comportamiento. Lo cual implica que debemos apelar a él siempre que podamos para hacer que un recuerdo sea más duradero.

Si sabemos que apelar a los sentidos puede ser la clave, parece lógico pensar que el uso de la música puede abrirnos una puerta interesante a la hora de conseguir que nuestro producto se diferencie del resto. Y, por tanto, es interesante que apliquemos estrategias de neuromarketing basadas en el uso de la música.

 

5 estrategias de neuromarketing basadas en el uso de música:

 

Y, como siempre, llegamos al punto más importante, ¿cómo puedo aplicar la música a la hora de vender un producto? ¿Cuales son los efectos que puede tener aplicar música cuando vendemos?

A continuación te dejo una serie de estrategias que puedes poner en práctica. Teniendo siempre en cuenta que deberás adaptarlas en base a tus objetivos y tu producto:

 

   Utiliza la música como elemento diferenciador:

 

Muchas marcas no utilizan la música dentro de su estrategia de marca. Esto implica que te puede servir para que te diferencies de la competencia.

Recuerda que el uso de elementos novedosos sirve para provocar un mayor recuerdo de los mismos al “romper” con la monotonía. 

Por ejemplo: puedes crear una melodía sencilla que se asocie con tu producto siempre que se escuche. La marca “Coca Cola” tiene la suya propia y, como ya sabrás, resulta bastante reconocible.

 

 

Introduce elementos musicales que puedan diferenciar tu producto del de la competencia.

 

   Apela a la “memoria sensorial” de los usuarios:

 

Como ya te he comentado previamente en otros posts, se recuerdan mejor aquellos productos que impactan en nuestras memorias sensoriales.

Entonces, ¿por qué no aprovecharlo? Utiliza aquellos elementos que sabes que pueden hacer que tus usuarios perciban de manera distinta tu producto.

Por ejemplo: esta propaganda de Lacoste utilizó el marketing sensorial para impactar a sus usuarios y así conseguir una imagen más positiva sobre su producto.

 

Completa la experiencia de compra de tu usuario introduciendo más estímulos sensoriales en el proceso.

   Genera emociones positivas mediante la música:

 

Como has visto arriba, mediante la música podemos conseguir provocar emociones en la gente.

Se ha demostrado, además, que las reacciones de los usuarios ante distintos tipos de música son básicamente universales. Es decir, la canción que le parece alegre a una persona suele parecérselo también al resto de personas.

A continuación te dejo un ejemplo de otra canción que, de manera genérica, produce “buen rollo” en todo el mundo.

 

 

Elige una melodía alegre que active el circuito de recompensa del cerebro de tu usuario.

   “Activa” a tu clientes mediante el uso de música:

 

Cuando escuchamos canciones, sobre todo si tienen una cadencia alta, nuestro organismo se ve más activo a nivel fisiológico.

Esto implica que estamos más predispuestos a llevar a cabo una acción. Lo cual puede ser el caldo de cultivo ideal para, mediante la aplicación de diversas estrategias, conseguir que nuestro producto sea elegido frente a otros.

Por ejemplo, esta canción de Avicii tiene todos los elementos necesarios para producir la activación de tu organismo. De hecho, el genero “dance” suele ser uno de los que despierta más habitualmente este tipo de efectos.

 

 

Aprovecha la cadencia de las melodías para “activar” a tu público e invitarle a comprar.

   Haz uso del condicionamiento clásico:

 

Otra opción es asociar una melodía concreta con un producto. Pero, ¿como puede influir ésto de manera positiva a la hora de realizar una venta? En este proceso opera el condicionamiento clásico y también el efecto de mera exposición, el cual indica que tenemos preferencia por aquello que ya conocemos.

Es decir, si terminamos asociando nuestro producto a una canción específica los usuarios terminarán asociando dicha melodía con él.

Por ejemplo: los supermercados tienen una melodía asociada directamente a su marca. Puede gustarte mas o menos, pero lo cierto es que es un soniquete complicado de olvidar.

 

 

Crea tu propia melodía única y utiliza la repetición (efecto de mera exposición) para asociarla con tu producto.

 

Aplicaciones prácticas: los vídeos ASMR

 

En este último apartado quiero hacer alusión a una tendencia que se está poniendo bastante de moda y abunda actualmente en Youtube: los vídeos ASMR.  Éstas son las siglas de “Respuesta Sensorial Meridiana Autónoma“.

Pero, ¿en qué consisten? Estos vídeos se basan en las sensaciones de relajación que nos producen ciertos sonidos a nivel cerebral. Y suelen estar asociados a melodías suaves o ciertos tipos de sonidos repetitivos (incluso susurros).

Como te he comentado arriba, hay una tendencia creciente a crear contenidos de este tipo. Y, aunque no hay evidencia cientifica que corrobore sus resultados, lo cierto es que ya sabes que la música si que produce placer, con lo que tendría su lógica pensar que ciertas melodías puedan provocar relajación.

 

 

  Recomendaciones:

 

Como siempre te dejo finalmente una serie de recomendaciones visuales:

  • Documental de Redes: en este documental se habla de la importancia de la música para nuestras emociones y el funcionamiento de nuestro cerebro. Es sumamente interesante así que no te lo pierdas 😉

 

 

  • Los chicos del coro: esta película nos habla de un reformatorio y de como se pueden corregir comportamientos a través de la música.La historia nos habla de una serie de niños tachados como “problemáticos” y que, en inicio, no tenían ningún tipo de relación con la música. Con el avance de la película verás como, tanto la ayuda del grupo como la música, pueden ser esenciales para modificar comportamientos.

 

 

Y hasta aquí hemos llegado 😉

Espero que este post te haya servido para aprender un poco más sobre cómo influye la música en nuestro cerebro. Y también sobre cómo podemos usarla a la hora de vender un producto para generar una experiencia más completa en el usuario.

¡Muchas gracias por llegar hasta aquí!

Ahora te espero en los comentarios 😉

 

Salima
xasamu@gmail.com
6 Comments
  • La Becaria
    Posted at 12:12h, 22 enero Responder

    Me encanta el ejemplo de Los Chicos del Coro, sin ser delincuente juvenil, siempre me he sentido muy identificada con esa película. En mi caso era la, hoy tan famosa, hiperactividad. Y gracias al coro del colegio (al que procuro seguir ayudando), adquirí unos hábitos de disciplina y concentración, que de otra forma me hubieran sido imposibles.
    Me gusta mucho, mucho este post.
    Un saludo!

    • Salima
      Posted at 15:47h, 22 enero Responder

      La verdad es una película totalmente recomendable. Me alegra que te haya gustado el post 🙂

  • Raquel Martín Rodríguez
    Posted at 19:40h, 25 febrero Responder

    Es que… ¡Me encanta más cada vez que lo leo! Brutalísimo post, Sali ¡Enhorabuena! 😉

    • Salima
      Posted at 19:58h, 25 febrero Responder

      Mil gracias guapa!

  • Ester Baeza
    Posted at 11:44h, 27 febrero Responder

    ¡Me ha encantado Sali! Sobretodo los ejemplos, cuando hagas una lista de spotify con música que genera emociones positivas avísame (me viene genial para el gym) 😉¡Enhorabuena!

    • Salima
      Posted at 13:50h, 27 febrero Responder

      Mil gracias guapa! Yo te aviso 😉

Post A Comment

Acepto la política de privacidad

RESPONSABLE: Salima Sánchez FINALIDAD PRINCIPAL: Envío de mis artículos del blog y novedades LEGITIMACIÓN: Consentimiento del interesado. DESTINATARIOS: No se cederán datos a terceros, salvo autorización expresa u obligación legal DERECHOS: Acceder, rectificar y suprimir los datos, portabilidad de los datos, limitación u oposición a su tratamiento, transparencia y derecho a no ser objeto de decisiones automatizadas. INFORMACIÓN ADICIONAL: Puede consultar la información adicional y detallada sobre nuestra Política de Privacidad y Aviso Legal (ahí debes insertar el enlace a la 2ª Capa de Política de Privacidad) Data Protection Officer (DPO): (aquí debes poner el nombre y datos de contacto de tu DPO -si lo tien *