Neurotransmisores: qué son + 8 tipos principales [EJEMPLOS]

Regulan la comunicación en nuestro cerebro e influyen en procesos como el aprendizaje o el estado anímico, cuestiones de gran importancia para nuestro desempeño. Pero, la mayor parte de las personas, desconocen qué son los neurotransmisores. Por eso, a continuación, vamos a hablar de los tipos que existen, sus funciones y otras cuestiones fundamentales que debes saber acerca de los neurotransmisores. Qué son los neurotransmisores Cuando hablamos de un neurotransmisor nos referimos a una biomolécula que transmite la comunicación de una neurona a otra mediante un proceso llamado sinapsis. Es decir, los neurotransmisores son los que permiten la comunicación entre neuronas. Facilitando así, la mayor parte de los procesos psicológicos y mentales que se dan en nuestro día a día. Función de los neurotransmisores cerebrales: para qué sirven Pero, ¿sabes qué son los neurotransmisores inhibidores? ¿Por qué es un importante un neurotransmisor? ¿Cuales son las funciones de los neurotransmisores? Cómo funcionan los neurotransmisores Los neurotransmisores son liberados en nuestro cerebro por las neuronas presinápticas y recaptados por las postsinápticas, pudiendo producir dos procesos: la excitación o la inhibición de las neuronas. ¿En qué consisten los procesos de excitación y la inhibición de las neuronas? Pero, además, los neurotransmisores pueden regular de distintos modos la manera en la que se van activando unos u otros grupos de células nerviosas. Esto implica que pueden producir movimientos, comportamientos, etc. muy diversos. Tipos de neurotransmisores y funciones Seguro que alguna vez te has planteado esta pregunta: ¿cuántos neurotransmisores hay? Pues bien, es posible que la respuesta te sorprenda. Actualmente, se considera que existen al menos 60 tipos de neurotransmisores, aunque está claro que aún faltan muchos por descubrir. A continuación te dejo 8 ejemplos de neurotransmisores y sus principales funciones. Acetilcolina Se trata de uno de los neurotransmisores del sistema nervioso central que se llaman excitatorios. En concreto, es el encargado del movimiento muscular intestinal y también participa en la fase de sueño REM. Este neurotransmisor se encuentra directamente relacionado con ciertas enfermedades como el Alzheimer. Ciertas investigaciones han observado que en el cerebro de las personas que sufren esta enfermedad hay una perdida aproximada de un 90% de la Acetilcolina. De hecho, cuando los niveles de Acetilcolina son bajos, suelen producirse fallos de memoria, concentración, etc. Y se producen también dificultades en el aprendizaje. Neurotransmisores: GABA Es un neurotransmisor inhibidor que tiene una labor fundamental en la cognición, el comportamiento y nuestra respuesta frente al estrés. Cuando tenemos niveles bajos de GABA se ve incrementada nuestra actividad neuronal y podemos sufrir ansiedad o estrés. De hecho, los trastornos de ansiedad se tratan con benzodiacepinas (Valium o Xanax), dos medicamentos que incrementan la actividad del GABA. Por otro lado, los bajos niveles de GABA se relacionan también en ocasiones con la epilepsia. Neurotransmisores: Dopamina Se trata de uno de los neurotransmisores inhibidores por excelencia y está vinculado con dos importantes circuitos cerebrales: Es uno de los neurotransmisores de la felicidad junto con la serotonina. Neurotransmisores: Serotonina Es uno de los neurotransmisores más conocidos debido, sobre todo, a su vinculación con el estado anímico y el deseo sexual. De hecho, cuando se experimentan niveles bajos de serotonina se suele producir depresión. Por el contrario, los niveles altos de serotonina producen sensación de placer y bienestar en el cerebro; activando el conocido como circuito cerebral del placer. Además, este neurotransmisor también tiene un papel importante en la agresividad y la ansiedad. Neurotransmisores: Endorfinas Cuando hablamos de las endorfinas, realmente nos referimos a una droga natural que es liberada por nuestro propio cerebro. Produciendo sensación de placer y euforia. Precisamente por ello, las endorfinas promueven la calma, mejoran el humor o reducen el dolor, entre otras cosas. Pero también retrasan el proceso de envejecimiento y potencian las funciones del sistema inmunitario. Neurotransmisores: Glutamato El glutamato es un neurotransmisor que puede ser liberado tanto por neuronas como por las células de la glía. Su función está relacionada con grandes procesos psicológicos superiores como son la memoria, el aprendizaje o la plasticidad neuronal. Además, también está implicado en el sentido del gusto, en el metabolismo de las células del hígado y en el mantenimiento de las células intestinales. Por otro lado, cuando se experimentan niveles bajos de Glutamato, se pueden producir trastornos neurodegenerativos y neurotóxicos. Neurotransmisores: Adrenalina La adrenalina es un neurotransmisor relacionado directamente con la supervivencia. De hecho, es el que pone a nuestro cuerpo en alerta y lo mantiene activo para que podamos reaccionar ante una situación de estrés. Pero, además, cumple otra serie de funciones fisiológicas. Entre ellas, la regulación de la presión arterial o del ritmo respiratorio y la dilatación de las pupilas. Todas ellas relacionadas con las situaciones de lucha o huida. Neurotransmisores: Norepinefrina Finalmente, otro de los neurotransmisores más importantes aunque menos conocidos es la norepinefrina, el cual está relacionado con funciones como la regulación del sueño y del apetito. Lo más curioso de la norepinefrina es que puede actuar como neurotransmisor, pero también como hormona, ejerciendo otras funciones distintas. Además, la norepinefrina también se encuentra vinculada con la motivación y con otros procesos psicológicos fundamentales como la toma de decisiones y la velocidad de procesamiento. Precisamente por ello, los niveles bajos de norepinefrina también se encuentran relacionados con la depresión. Conclusiones Los neurotransmisores participan en funciones como la regulación de nuestro estado anímico y los trastornos mentales, entre otras cosas. Pero además, también están relacionados con la mayor de nuestros comportamientos. Por eso es crucial que mantengamos un equilibrio correcto en los mismos que nos permita desempeñarnos en nuestro día a día. Lo que puede solucionarse con terapia y la aplicación de ciertas técnicas psicológicas en nuestro día a día.

Neurociencia: qué es + aplicaciones dentro del Marketing

La neurociencia se ha convertido en una de las disciplinas claves en los últimos años. Pero si no estás familiarizado con ella, es posible que te hayas preguntado alguna vez: ¿Qué es la neurociencia? Por eso, en las siguientes líneas, vamos a centrarnos en conocer un poco mejor esta disciplina. Además de entender su importancia a la hora de comprender el comportamiento de compra de nuestros consumidores. Neurociencia: qué es Cuando hablamos de neurociencia nos referimos al estudio del sistema nervioso, incluyendo aspectos como su estructura, evolución, desarrollo, etc. De esta forma, podemos decir que lo que busca esta disciplina es tener una comprensión profunda del funcionamiento de este sistema en todas sus áreas. Para conseguir esto, la neurociencia se nutre de distintas disciplinas como pueden ser la biología, la psicología, la medicina o la física. Al igual que emplea técnicas como la resonancia magnética funcional (fMRI) o la electroencefalografía (EEG) para obtener más información sobre el cerebro. Qué tipos de neurociencia podemos encontrar Dependiendo del área de estudio en la cual se centre, la neurociencia puede denominarse de una manera u otra, siendo los tipos principales estos. Neurociencia cognitiva Es aquella que busca comprender con mayor profundidad ciertos procesos mentales y cognitivos, como pueden ser la percepción, la atención, la memoria, el lenguaje o la toma de decisiones. Para ello, utiliza métodos de investigación neurobiológicos y conductuales, lo que le permite explorar cómo procesa el cerebro la información. Neurociencia molecular y celular Se trata de la rama centrada en estudiar los aspectos más básicos de las células nerviosas, profundizando en las moléculas y procesos celulares que subyacen a la función neuronal. Incluye el estudio de canales iónicos, neurotransmisores, receptores y otros componentes moleculares involucrados en la comunicación neuronal. Neurociencia del desarrollo En este caso, hablamos de una disciplina que se centra en examinar cómo se forma el sistema nervioso durante el desarrollo embrionario y postnatal. Es decir, investiga la formación de neuronas, cómo se producen las conexiones sinápticas, etc. Además, tiene en cuenta cómo pueden afectar los factores genéticos y ambientales durante todo este proceso. Neurociencia del comportamiento En este caso, hablamos de la rama que examina cómo las estructuras y funciones cerebrales influyen en el comportamiento. Por eso, es una de las que más nos interesa dentro del ámbito del Marketing Digital. Esto puede abarcar desde el estudio de respuestas emocionales hasta la comprensión de cómo los circuitos neuronales contribuyen a otro tipo de conductas, como la compra de un producto. Neurociencia clínica Es aquella que busca comprender y tratar trastornos neurológicos y psiquiátricos. Los neurocientíficos clínicos estudian enfermedades como el Alzheimer, el Parkinson, la esquizofrenia y la depresión. Su objetivo es desarrollar diagnósticos y tratamientos más efectivos. Neurociencia educativa Su objetivo principal es comprender cómo funciona el cerebro en el proceso de aprendizaje. Todo ello con la intención de poder aplicar estos conocimientos, posteriormente, dentro la práctica educativa. Así podemos mejorar la enseñanza y el rendimiento académico de los estudiantes. También se le conoce como neuroeducación y es una disciplina que ha adquirido gran relevancia durante los últimos años. Neurociencia social Finalmente, otra de las que más puede interesarnos es la neurociencia social. Esta explora cómo el cerebro procesa y responde a las interacciones sociales, así como cómo los factores sociales influyen en la función cerebral. Algunos de sus temas de estudio son la empatía, el prejuicio y la toma de decisiones sociales, asuntos que pueden tener gran importancia en el comportamiento de compra. Neuromarketing: cómo aplicar la neurociencia cognitiva al Marketing Como acabas de ver hasta ahora, la neurociencia es un campo de estudio sumamente amplio. Y, la parte correspondiente al estudio del comportamiento de compra, es lo que conocemos como Neuromarketing. No obstante, debemos tener en cuenta que esta no es la única disciplina que nos ayuda a entender mejor a nuestros clientes. De hecho, la Psicología del Consumidor también es clave en este aspecto. Al igual que puede ser el Behavioral Design, la Neuroeconomía, el neurobranding, etc. Por eso, lo que debemos hacer, es conocer más a fondo cada una de estas disciplina. De esta manera, podremos aprender cuál es la mejor forma de aplicarlas dentro de una estrategia de marketing de contenidos.